jueves, 4 de junio de 2015

Críticas a los sindicatos

       Ciertos sectores del liberalismo consideran la actividad sindical contraria a la regulación de la esfera económica en cuanto que otorgaría ciertos privilegios a los trabajadores radicalizados frente a los trabajadores autónomos que deciden no unirse. Con este argumento, algunos empleadores llegan a coartar la libertad de asociación de los trabajadores exigiendo la no sindicación como condición son para el empleo (contrato de perro amarillo).4 5 Los antropólogos Korstanje Maximiliano & Skoll Geoffrey encuentra una explicación convincente a la manipulación política del miedo. Los expertos sugieren que si bien el miedo no deja de ser una emoción humana básica, imposible de manipular, existen categorías creadas para poder domesticar la incertidumbre. Una de esas construcciones es el riesgo. Al depositar le al ciudadano la posibilidad de ser artífice de su propio daño (definición del riesgo), las clases dominantes desdibujan su responsabilidad por la des-protección del ciudadano. El estado, en momentos de estabilidad, confiere al mercado la potestad de proteger la relación entre los ciudadanos, por medio de dos mecanismos: el consumo y el riesgo. Pero cuando, el riesgo se sale de control, el estado apela al uso de la fuerza, la cual se reserva desde una perspectiva legal. En Estados Unidos, el mal llamado terrorismo ha sido funcional al frenado de los intereses de los grupos de trabajadores asalariados, y de otra variante de sub-grupos que pugnaban por ciertas demandas. El riesgo-temor cierra las fronteras hacia el exterior generando un adoctrinamiento interno que de otra forma no sería posible. Pero, aclaran los especialistas, no es el temor mismo la táctica por la cual se logra este efecto, sino el sentido de emergencia, construido y fabricado por el sistema capitalista moderno. El miedo adoctrina a la organización autónoma de trabajadores. A lo que fuera de las fronteras se denomina ataque terrorista, dentro (cuando es despojado de sus efectos violentos) se lo llama huelga.

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